La Importancia del DHA en el Desarrollo del Infante

El ácido docosahexaenoico, DHA, es un ácido graso omega-3 de cadena larga que se encuentra en todo el cuerpo. Específicamente, el DHA es una grasa estructural importante en el cerebro y los ojos y es un componente clave del corazón. El DHA, componente natural de la leche materna, es importante para el desarrollo y la función cerebral y ocular. A continuación, lo más destacado de la investigación de estudios que examinan el papel del DHA en la salud y el desarrollo del infante.

  • El DHA es el ácido graso omega-3 más abundante en el cerebro y la retina del ojo, representando alrededor del 97% y 93% del total de ácidos grasos omega-3 en el cerebro y los ojos, respectivamente, y es importante para un sano desarrollo visual y mental a lo largo de la infancia. 1-4
  • El cerebro crece rápidamente durante los últimos meses de gestación y a lo largo de los primeros años de vida. Esta racha de crecimiento es un lapso de acumulación rápida de DHA en el cerebro. 5-7
  • La capacidad de un infante de producir DHA puede ser inconsistente e ineficiente. Los niveles de DHA en la sangre del infante disminuyen significativamente tras el nacimiento, a menos que el infante reciba DHA ya sea por medio de la leche materna o con fórmula para lactantes suplementada. 8-15
  • La leche materna es el método óptimo para la alimentación de infantes. La leche materna siempre contiene los ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga, DHA y ácido araquidónico (ARA*).16 Varios grupos de expertos han recomendado fórmulas para lactantes con DHA y ARA. 17-22
  • Los infantes acumulan el DHA rápidamente de su madre durante los últimos meses de gestación. Los infantes nacidos prematuramente no tienen tiempo para acumular DHA al mismo nivel que sus contrapartes nacidos a término. Al alimentarlos con fórmula suplementada con DHA y ARA, los infantes prematuros lograron un crecimiento normal en términos de peso, longitud y circunferencia de la cabeza 23-26 , y mostraron una mejora en su desarrollo visual y mental en comparación con infantes alimentados con fórmula no suplementada con DHA and ARA. 26
  • Muchos estudios han demostrado el desarrollo mental mejorado en infantes alimentados con fórmula suplementada con DHA - y ARA- en comparación con aquellos que recibieron fórmula suplementada. Estos beneficios se extienden mucho más allá del periodo de suplementación y continúan hasta la niñez. 27-29
  • Los infantes nacidos a término, alimentados con fórmula suplementada con DHA (0.36%) - y ARA (0.72%) –, obtuvieron siete puntos más en el Índice de Desarrollo Mental Bayley a los 18 meses que aquellos alimentados con fórmula no suplementada. 27  En un estudio de seguimiento de los mismos niños a los 4 años de edad, las puntuaciones de agudeza visual y de CI verbal resultaron mayores en aquellos niños que habían recibido fórmula suplementada en comparación con aquellos que recibieron fórmula sin DHA y ARA. 29
  • Los infantes que tomaron pecho y fueron destetados con fórmula suplementada con DHA y ARA demostraron una agudeza visual más madura que los infantes que tomaron pecho destetados con fórmula no suplementada. 30-31
  • Los infantes alimentados con fórmula suplementada con DHA exhibieron una mejor agudeza visual que los infantes no suplementados (equivalente a 1.5 líneas de la tabla ocular), y similar a aquella de los infantes que tomaron pecho. 32-34
  • Un estudio demostró que los infantes alimentados con fórmula suplementada con DHA (0.36%) y ARA (0.72%) presentaron menos episodios de bronquiolitis y bronquitis a los 5, 7, y 9 meses de edad en comparación con infantes alimentados con fórmula no suplementada. 35
  • Los infantes alimentados con fórmula suplementada con DHA y ARA presentaron una presión arterial significativamente menor en comparación con infantes alimentados con fórmula no suplementada, similar a aquella de los infantes que tomaron pecho. Debido a que la presión arterial tiende a transferirse de la niñez a la vida adulta, se ha sugerido que la ingesta temprana de DHA y ARA puede reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares en su vida futura. 36

*El ácido araquidónico (ARA) es un ácido graso omega-6 que se añade junto con DHA a fórmulas para lactantes.

Referencias

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